La vejez es una de las etapas de la vida con más pérdidas y dependencias. Es frecuente experimentar una serie de cambios y vivencias que pueden facilitar la aparición del sentimiento de soledad. Pero no siempre es un sentimiento negativo, por lo que podemos hablar de soledad objetiva y soledad subjetiva. La primera se refiere a una situación de soledad, de falta de compañía y, en la mayoría de los casos, obligada por las circunstancias, pero que no supone una vivencia desagradable para las personas. En la segunda, la cosa cambia, la sienten las personas que se sienten solas, independientemente de que vivan con otras personas o no, o estén dentro de un contexto social, porque no hablamos de ausencia, sino de un sentimiento doloroso y temido por un buen número de personas y nunca supone una situación buscada. En el fondo se trata de distinguir las dos dimensiones de la soledad: no es lo mismo que una persona esté sola a que se sienta sola.

¿Pero qué entendemos por soledad?

El diccionario de la Lengua Española la define como; carencia voluntaria o involuntaria de compañía, pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.

De estas acepciones se deduce que la soledad lleva asociado un malestar emocional que surge cuando una persona se siente incomprendida, rechazada o carece de compañía. Subyace en el fondo de la experiencia de soledad una sensación de no tener el afecto deseado, con lo cual se origina el sufrimiento, la desolación, insatisfacción, angustia…etc.

Causas de la soledad.

La soledad en las personas mayores es una realidad y un problema en la sociedad actual. Es un tema complejo al que le rodean diferentes causas. En la vejez, se viven algunas experiencias especialmente duras que pueden suponer una ruptura con la vida anterior, son vivencias que pueden tener graves consecuencias emocionales. Citamos aquí, solo algunas de ellas:

  1. El abandono del hogar por parte de los hijos e hijas para iniciar una vida independiente, iniciado hace años, se mantiene en esta etapa. Las personas mayores en ocasiones, sienten que son un “estorbo” para sus descendientes.
  2. Muerte del cónyuge. La viudedad suele ser el primer desencadenante del sentimiento de soledad en las edades avanzadas.
  3. La jubilación. En este período, muchas personas mayores disponen de mucho tiempo libre de repente, dejan de relacionarse en el ámbito laboral y no saben en qué ocupar ese tiempo.
  4. Los prejuicios. Desgraciadamente en nuestra sociedad seguimos teniendo una imagen negativa de la vejez y la asociamos erróneamente con ideas equivocadas como; no tener vida productiva, ser inútil, no tener necesidades ni experiencias sexuales, dependiente… etc.

Estrategias y recursos para superar la soledad.

El problema de la soledad ha trascendido tanto que ya hay países como Reino Unido que, en 2018 crea una estrategia de gobierno con la que paliar la soledad. Por eso, no es solo un problema individual, sino de la sociedad en su conjunto, en el que las administraciones deben jugar un papel muy importante, ¿cómo? Generando y desarrollando programas específicos para prevenir la soledad en las personas mayores.

Desde el Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos nos dedicamos en cuerpo y alma para implementar actividades muy diversas dentro de un programa extenso de Envejecimiento Activo en los municipios rurales de toda nuestra comunidad. Talleres de radio, Música, estimulación cognitiva, uso de las TIC entre otros, facilitan una vida saludable a nuestros mayores, cubriendo sus necesidades de autorrealización, aprendizaje, comunicación y de elegir sus propios valores y creencias desde un entrenamiento y ocio críticos. Si tienes 60 años o más, puedes informarte de nuestras actividades llamando al teléfono 983.725.000. También todas las diputaciones provinciales de nuestra comunidad cuentan con programas específicos de envejecimiento activo, con una amplia oferta de actividades para que las personas mayores puedan elegir la que más les guste. Encontrarás toda la información en la página web de la diputación de tu provincia o en el CEAS más cercano. Por otro lado, existen recursos más asistenciales que ayudan a las personas que viven solas a estar protegidas en situaciones de emergencia, como el servicio de Teleasistencia, o la Ayuda a domicilio que facilita a las personas mayores vivir en su casa y contexto. Se puede acceder a estos recursos a través del CEAS que le corresponda a cada persona en función del municipio rural en el que vive. Desde nuestro Colectivo, también contamos con un programa, “Mayores en compañía”, un servicio de acompañamiento a personas mayores. Somos conscientes de que en nuestros pueblos, hay personas mayores que pasan mucho tiempo solas o que necesitan un apoyo para realizar gestiones, acudir a una consulta… Por ello:

  • Si necesitas un tiempo de compañía para charlar, pasear, jugar a las cartas o simplemente pasar el rato.
  • O si prefieres que te llamemos para charlar un rato por teléfono.
  • Si necesitas que te ayudemos a hacer gestiones por internet, a buscar profesionales para mantenimiento de la casa (fontanería, electricidad…)

¡Llámanos! al teléfono 983 725 500

El ser humano es fundamentalmente social. Relacionarse con otras personas, a lo largo de todas las etapas de la vida es fundamental para nuestro desarrollo integral. En esta etapa, cobra vital importancia tener amistades con las que poder relacionarse. Hablar con otras personas de su misma edad, compartir experiencias vividas o actividades, son acciones que ayudan a paliar la soledad en las personas mayores.