La Asociación Imágenes y Palabras de La Aldea busca a dos jóvenes para ejecutar tareas de conservación en pueblos de la zona durante seis meses.

La limpieza de un camino, dar una mano de pintura a los columpios, quitar los hierbajos que brotan en los huecos de los adoquines o mantener en pie algunas de los edificios municipales son labores que realizan los alguaciles y sus equipos en los pueblos más grandes. Sin embargo, en aquellos en los que sus gobernantes se ven obligados a realizar ‘malabares’ para cuadrar los presupuestos y tener la capacidad de llevar a cabo alguna mejora, ni se les pasa por la imaginación contratar personal para desempeñar estas tareas, simples pero muy necesarias.

Como defensora de la vida en el mundo rural, la presidenta de la Asociación Imágenes y Palabras, Dorien Jongsma, busca a dos jóvenes de entre 18 y 30 años para crear un pequeño equipo de voluntarios nacionales e internacionales -que irá creciendo si la pandemia lo permite- con el objetivo de «apoyar el complicado proceso del desarrollo de las localidades con menos recursos», explica la artista.

Las actividades que llevarán a cabo durante los seis meses que durará su estancia en La Aldea del Portillo de Busto girarán alrededor de la misma temática: la conservación y el arte. Los seleccionados trabajarán codo con codo en el Hacedor – la sede de la agrupación- en la realización de las actividades que allí se organizan, como los encuentros gastro-artísticos, y la recepción de los visitantes. Pero, además, durante los meses de verano colaborarán con diferentes asociaciones de la comarca burebana (Busto, Miraveche, Poza de la Sal o Bañuelos) para conocer de cerca las diversas iniciativas que mantienen en el medio rural vivo y aportar su granito de arena a un proceso de devolver la vida a las calles.

Jongsma reconoce sentir un gran interés en transmitir la idea que la ayuda de jóvenes (españoles y europeos) puede «no ser transcendental, pero sí inspirador para apoyar el complicado camino a seguir para el desarrollo de los pueblos». Con el proyecto de la creación de una brigada rural contra el abandono la holandesa pretendemos así impulsar un precedente y generar una iniciativa similar en diferentes localidades de la Bureba en años venideros.

Para dar una mayor visibilidad a las actividades socio culturales para favorecer la vida en el entorno más rústico los jóvenes seguirán un programa con el fin no solo de promover el voluntariado como herramienta para apoyar el proceso de desarrollo en los pueblos, sino también de fomentar la activa participación de los vecinos, veraneantes y habitantes, en la mejora y cuidado de su localidad y de sus alrededores utilizando técnicas creativas y artísticas en todo proceso, sin dejar de lado la intención de generar una ‘comunidad’ a través de propuestas colaborativas y colectivas que vayan surgiendo entre los implicados.

El programa educativo, que se incluye dentro de Erasmus+, dará comienzo el 15 de junio y se alargará durante medio año. Los participantes no deben abonar cantidad económica alguna por el alojamiento y la manutención, y recibirán una pequeña pagar por ejecutar sus labores. Asimismo, una vez que acabe la experiencia, los jóvenes recibirán un diploma reconocido por la Unión Europea.

Fuente: Diario de Burgos