Llevar una vida activa es muy importante, ya que con ello obtenemos múltiples beneficios y esto contribuye a instaurar un estilo de vida más saludable y a reducir los efectos negativos del proceso de envejecimiento.

Es recomendable dar importancia al movimiento, del que, por desagracia, ya nos damos cuenta cuando aquel comienza a estar restringido o se nos presenta de un modo delimitado. Si somos consciente de ello, esto nos dará mayor independencia y seremos más felices.

Todo lo que hacemos a lo largo de la vida tiene una repercusión, y cuando hablamos de tener una vida plena y satisfactoria, depende también de si somos personas activas y huimos del sedentarismo.

Relativamente en pocos años ha cambiado de forma visible la imagen de las personas mayores, es cierto que están más presentes en el espacio público y participan más activamente en la construcción social y entre los diversos aspectos que contribuyen a que una mejora perspectiva de vejez sea posible, resaltamos el ejercicio físico dado sus efectos altamente beneficiosos.

El personal sanitario así lo entiende y vemos como recomienda a las personas mayores practicar ejercicio físico para la prevención y control de diversas patologías ligadas al proceso de envejecimiento.

Uno de los últimos estudios sociológicos dice que el 9,5% de las personas mayores que viven en las ciudades practican ejercicio de forma regular, aun cuando en las zonas rurales representa el 6,3%. Esto obliga a las entidades deportivas, tanto públicas como privadas, a ampliar su oferta para que todas aquellas personas que están interesadas puedan disfrutar de programas idóneos y de calidad.

Hay varios factores a tener en cuenta a la hora de practicar ejercicio físico, uno es que se debería practicar de forma regular y sistemática puesto que los efectos no son acumulativos ni permanentes. Por eso es muy interesante buscar el disfrute y el placer por la realización.

Y una forma de hacerlo es no entrando en competiciones con los demás ni comparaciones con una misma respecto a épocas anteriores, se debe hacer con sentido común y claro para ello es necesario conocer el estado de salud de cada cual.

Otro factor es la motivación. Tener una buena dosis de motivación es importante dado que la persona mayor debe sentirse productiva y necesaria. Esto tiene una repercusión directa con un estilo de vida activo que mantiene a la persona mayor psicológicamente adaptada.

Para entender claramente cual son los beneficios de llevar una vida activa mencionamos algunos cambios físicos con los que nos encontramos, podemos citar algunos como a nivel cardiorrespiratorio, a nivel óseo y articular, también se producen cambios en la composición corporal y a nivel psicológico y social.

Por ejemplo, hay estudios que muestran que, tras analizar a pacientes coronarios, la falta de actividad física duplica la posibilidad de sufrir enfermedades cardíacas. Es cierto que con el paso de los años hay una pérdida de elasticidad pulmonar, menor capacidad para respirar y mayor propensión a las infecciones y esto deriva en que la respiración es más rápida, entrecortada y hay un aumento de fatiga.

Por eso es de vital importancia incluir ejercicios aeróbicos que incluso pueden ser transferibles a las actividades de la vida diaria.

Como ejemplos podemos incluir caminar, bailar, nadar, montar en bicicleta, subir escaleras o colinas incluso cortar el césped o pasar el rastrillo. Todas estas actividades mejoran la respiración y la frecuencia cardíaca. Mejora la salud del corazón, de los pulmones y el sistema circulatorio.

Si hablamos de los cambios a nivel óseo y articular podemos decir que una de las patologías más asociadas a la edad es la pérdida de masa ósea lo conocemos también por osteoporosis. Esta pérdida de masa produce unos espacios o poros en los huesos con lo cual les hace más frágiles.

En este caso es posible que se piense equivocadamente que la actividad física cause alguna fractura. Sin embargo, usar los músculos ayuda a proteger los huesos.

Otro de los cambios habla de la composición corporal, y es que con los años va cambiando nuestro cuerpo y aparece una disminución de la masa magra y un aumento de la grasa corporal. Esta pérdida de masa en los músculos se llama “sarcopenia” y hace reducir el metabolismo basal y disminuir la fuerza.

Numerosos estudios informan de que el mejor tratamiento para el sobrepeso en los mayores es una combinación de ejercicio y una adecuada nutrición.

También mencionamos los cambios psicológicos y sociales que son de real importancia, sobre todo en tiempos que no acompañan como es el caso por el que estamos pasando…la pandemia.

Está comprobado que la práctica regular de actividad física tiene un efecto beneficioso generalizado en los aspectos psicológicos. Parece disminuir la incidencia de la depresión y la ansiedad, mejorando el estado de ánimo.  Desde el Colectivo de Desarrollo Rural de Medina de Rioseco se lanzan talleres de Actividad Física entre otros, todo esto para envejecer con mayor calidad de vida.