La generalización de los asistentes de voz (femenina) en la vida cotidiana ha facilitado la extensión de los estereotipos de género. Los asistentes de voz son una de las aplicaciones de la inteligencia artificial más extendida actualmente, y se emplean como apoyo para la realización de tareas cotidianas como cocinar, ver la televisión o conducir. Los más populares emplean una voz femenina de forma predeterminada (y a menudo sin posibilidad de modificarla), una elección justificada por la mayor comodidad que disfrutan las personas cuando escuchan una voz de mujer. Este fenómeno está relacionado con los estereotipos de género, que asocian a la mujer un carácter más atento, cariñoso o servicial.

Cuando las empresas tecnológicas usan estas voces, acaban reproduciendo el rol de cuidadoras y asistentes de las mujeres, reforzando esas ideas preconcebidas y dificultando los cambios hacia la igualdad entre hombres y mujeres.

Una de las soluciones que podrían contribuir a reducir la brecha digital de género en este sentido, implicaría formar equipos más diversos e igualitarios, con perspectiva de género, de modo que sean capaces de identificar los estereotipos y así evitar que se sigan propagando.

En el Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos trabajamos para visibilizar el papel de las mujeres en las TIC, a través de campañas informativas en nuestras redes sociales y medios de comunicación.