El actual contexto social provocado por el COVID-19 hace evidenciar la gran brecha digital que a día de hoy aún existe. Una brecha que se intensifica y se hace más patente en determinados grupos sociales, pues si a la ya explicada variable género (diferencias en acceso, uso y calidad de uso entre hombres y mujeres) le sumamos la variable edad y la residencia en un pueblo, tenemos la combinación perfecta para quedar excluidas casi al completo de la sociedad de la información y la comunicación.

En este sentido ser mujer, mayor y rural, suman, no una, ni dos, sino tres vulnerabilidades que multiplicaría por tres sus posibilidades de quedar fuera de la sociedad contemporánea, ya que, primero, el acceso adecuado a las TIC en un pueblo sigue siendo casi una utopía (mala o nula señal o cobertura de internet, pocas posibilidades de aprender, recursos limitados tanto de lugares donde poder adquirir tecnología como económicos, etc.), segundo, tal y como se ha mencionado otras veces y ha quedado más que demostrado en múltiples estudios, como la última Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares (2019) del Instituto Nacional de Estadística, aún sigue existiendo un retraso importante en la incorporación de las mujeres al acceso y uso adecuado de las TIC y tercero, envejecer es un proceso complejo que requiere del afrontamiento de cambios, aprendizajes y el desarrollo de capacidades, también tecnológicas y digitales, que las mujeres han de afrontar para encarar esta etapa de la vida, algo complicado sin la ayuda y los elementos adecuados.

Por todo ello, es de vital importancia para una sociedad como la nuestra, cada vez más envejecida que pongamos todos los recursos posibles para reducir la brecha digital de género y la triple discriminación a la que las mujeres mayores y rurales se enfrentan.

Desde la Asociación Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos, trabajamos por la eliminación de la brecha digital de género mediante la realización de diversos talleres y actividades que, de manera transversal, se realizan por el territorio de Castilla y León.