La brecha digital de género, tanto en los niveles más altos de entendimiento tecnológico/informático, como en los niveles más básicos, sigue siendo muy grande. El sesgo de género se puede ver en muchos ámbitos, pero especialmente claro es el momento de elegir una carrera. Por ejemplo, en el Grado de Ingeniería Informática en España el 87% de los estudiantes son hombres, frente al 12% de mujeres. Pero, ¿realmente la tecnología interesa menos a las mujeres? ¿Por qué no hay más mujeres dedicadas a la informática? ¿Por qué parece que es cosa más de hombres que de mujeres?

La respuesta a estas preguntas la podemos encontrar en el estudio de los famosos estereotipos de género y en la falta de referentes en los que fijarse y a quien querer parecerse de que disponen las mujeres.

La naturaleza social del ser humano nos convierte a todos y todas en imitadores natos, especialmente de aquellas personas a las que admiramos, y sitúa la etapa de la niñez y la adolescencia como el momento clave, pues es aquí donde se desarrolla la personalidad y el entorno en el que se mueva la persona impacta directamente en ella. Por ello, el tener referentes en esta etapa es vital, para que todas las personas tengan modelos con los que sentirse identificadas y puedan visualizarse en el futuro.

La baja participación de las mujeres en el mundo de la informática, la tecnología y las telecomunicaciones se debe en buena medida a la falta de referentes mujeres en las que fijarse y a las que querer parecerse. Ingenieras, informáticas, programadoras, que aparezcan en los libros de texto, en las películas, los libros, la publicidad, los juegos y que den charlas a las niñas y las muestren su trabajo y cómo se hace. Realmente es muy sencillo incorporar referentes y cuidar, en definitiva, que tanto niñas como niños y adolescentes, y porque no, también las personas adultas, tengan las mismas oportunidades de proyectarse a sí mismas sin que su sexo sea un dique que impida que experimenten todos los roles que deseen y elijan finalmente con el que más cómodas y cómodos se sientan.

Desde la Asociación Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos, trabajamos por la eliminación de la brecha digital de género mediante la realización de diversos talleres y actividades que, de manera transversal, se realizan por el territorio de Castilla y León.