La industria de la tecnología está claramente dominada por los hombres. La brecha digital de género, es decir la diferencia en el acceso a esta tecnología, la habilidad para su uso y la calidad de uso entre hombres y mujeres, es profunda y amenaza con serlo aún más.

En toda Europa solo el 30% de las personas que trabajan en el sector TIC son mujeres. Cristina Aranda, cofundadora de Mujeres Tech, tiene muy claro que esto es así porque las niñas y niños, desde su infancia más temprana, identifican la tecnología como algo masculino, afirmación que viene avalada por múltiples estudios científicos como los realizados por Alba García de la Universitat Politècnica de Catalunya en 2016 o la realizada por José Luis Martínez de la Universitat Oberta de Catalunya y Cecilia Castaño de la Universidad Complutense de Madrid en 2017.

Por otro lado y en relación a esto, Nerea Luis, doctora en el campo de la inteligencia artificial, completa estas afirmaciones al explicar que, las jóvenes no se interesan por los sectores TIC, debido a la falta de referentes femeninos, ya que las personas no pueden aspirar a convertirse en algo que no ven.

Esta tendencia a la baja de la presencia de mujeres en el sector de las tecnologías es muy preocupante ya que los nuevos puestos de trabajo del futuro estarán relacionados con el mundo de las tecnologías digitales y requerirán altos niveles en competencias en este sentido, por lo que, si la mitad de la población no desarrolla, ni tiene la oportunidad de desarrollar, este tipo de habilidades estará en inferioridad de oportunidades.

Desde la Asociación Colectivo para el Desarrollo Rural de Tierra de Campos, trabajamos por la eliminación de la brecha digital de género mediante la realización de diversos talleres y actividades que, de manera transversal, se realizan por el territorio de Castilla y León.